Archivo de la categoría: Uncategorized

Aerosol para volar

Aerosol para volar

 

Los graffers son miembros de la tribu urbana crew. Se dedican a pintar murales y son los responsables de que los graffitis se estén desprendiendo de los muros callejeros para empezar a lucirse en los museos.  

 

Colectivos, trenes, subtes y hasta autos son víctimas de sus cazadores: los graffers. En cualquier ciudad del mundo, estos artistas utilizan los aerosoles para inundan de color los espacios públicos. Desde los años 60, década del nacimiento del graffiti como arte urbano, ha estado en constante evolución dentro del imaginario social. Ahora son varios los museos de alto prestigio que albergan en sus paredes, el arte callejero que por muchos años fue considerado vandalismo.

En la época de máxima proliferación de distintos grupos, en Estados Unidos en el Bronx una nueva tribu urbana nacía: los crew. Desde sus orígenes estuvo íntimamente ligada con el mundo suburbano y por sobre todo con el Hip-Hop. En Argentina, este tipo de música impulsó el movimiento en 1984 a partir del regreso de la democracia.

Fieles a su nombre los crew, que significa grupo o pandilla en inglés, manejan ciertos rituales. Además de las competencias intra e iterbarriales que realizan, estos grupos de carácter clandestino son poseedores de uno de los lenguajes de mayor impacto sobre la sociedad: el graffiti. En realidad, este tipo de expresión es una de las tantas ramas del Hip-Hop, al igual que el Break Dance, el Dj y el MC o rapers. 

Los principales centros son New York, Berlin, Madrid y Sao Pablo. Las grandes metrópolis son los lugares propicios para su manifestación y son consecuencia de su nacimiento. El arte de las crew, ilegal y perseguido, está comenzando a ser valorizado por los centros de elite cultural: los museos. El aerosol como materia prima se está trasformando en una de las principales técnicas artísticas de nuestro siglo que, justamente, su liberalidad y espontaneidad hacen de él un pasaje para el vuelo.  Sumergidos siempre dentro del debate de la ilegalidad y la legalidad, diferentes fueron las políticas de distintos países para evitar, sin éxito, que estas tribus siguieran manifestándose en las paredes públicas. “Es inevitable censurar la expresión popular”, dice Mariano Luque alias Non Plut miembro del “red blood crew”.

Sin embargo, este tipo de expresión cada vez está ganando más legitimidad en nuestra sociedad. La última exposición en el Centro Cultural Recoleta que reunió artistas callejeros de Italia y Argentina, muestra en su título el cambio que se está dando en la concepción de este arte “Del graffiti a la pintura, de la calle al museo”. Esta tendencia también se refleja en otras partes del mundo. En Sao Pablo por ejemplo, el gobierno cedió varios metros de pared para la libre expresión.

Cada witter o graffer tiene su propia firma. Para Lelia Gándara, autora de numerosos artículos sobre la semiología de los graffiti, el tag (firma) tiene “un carácter identitario”. Por un lado “es expresión de pertenencia” y, por el otro, es “expresión de alteridad”. Sin embargo, la autora agrega que también “implica marcar un territorio”.

Graffitis callejeros de “Some Crew”. Fuente: Esperanza Ordoñez.

Los crew se reúnen en las plazas de sus barrios. Generalmente, se identifican con un nombre grupal como los “INK” crew y los “Disagree” crew dos pandillas de Ramos Mejía. Se cambian el nombre y se llaman por su apodo. Componen música, bailan y hasta hacen certámenes en los que se desafían para comparar talentos. Lejos de acercarse al spanglish mexicano, en su lenguaje mezclan códigos del inglés y el español. Todo en su vestuario es exagerado; visten ropas grandes y zapatillas gigantes.

El street art es pluralidad de voces por este sentido de pertenencia. Pero siempre es reflejo de una visión individual. De allí que los temas son tan variados y van desde la denuncia social, pasando por la crítica política hasta llegar a alguna declaración amorosa. En general, trabajan en grupos también como mecanismo de protección, ya que muchas veces pintan de noche.

Existen diferentes técnicas como el stencil, el pasting el graffiti y los murales. “¿El lugar indicado para pintar? Cualquiera”, afirma “Il Steveo” mientras libera el humo un   pucho. Estas tribus practican su arte, estimativamente, una vez al mes. La baja se frecuencia se debe a que es bastante costoso, principalmente, porque es gratuito a los ojos generalmente es perseguido y en sima no tiene retribución alguna. Un graffer gasta, dependiendo del tamaño y la complejidad del trabajo, como mínimo 40 pesos en hacer algo parecido a las dimensiones de una puerta. Necesita al menos tres aerosoles que están alrededor de los 13 pesos cada uno.

Si bien este movimiento ya lleva varios años en la calle, el estreno del nuevo siglo impulsó su difusión. En Argentina, a partir de la crisis del 2001, los graffitis fueron una forma de manifestación popular predominante ante el quiebre político y social que arrastró a 25.4 por ciento de la población media hasta la pobreza.

“Maskardi” de Nazza Stencil, Centro Cultural Recoleta. Fuente: Esperanza OrdonezEsperanza Ordoñez

Por eso para  Vittorio Sgarbi, uno de los responsables italianos de la exposición de graffitis del Centro Cultural Recoleta, en la sociedad de nuestro tiempo “el arte no puede ser el espejo de una elite”. Para representar la verdad de nuestra realidad “debe representar más que una estética una dimensión antropológica metropolitana del tribalismo urbano”.

El graffiti está volando alto y continúa encerrando la gran paradoja entre lo elite y lo callejero. Los graffers están comenzando a ser considerados artistas. Los muros de los museos hoy se revisten del street art. Es la nueva tendencia que para muchos es “la forma de manifestación del siglo XXI”. Sin embargo, aún siguen siendo existiendo campañas para su erradicación y todavía se escuchan a quienes dicen que son “rayones sucios de la vía pública”.  

 Un callejero artísta

 

Mariano Luque nació en Ramos Mejia y terminó el secundario en el Colegio Santo Tomás de Aquino. Actualmente, tiene tiene 22 años. Es estudiante de Diseño Gráfico de la Universidad de Palermo y está a pocos meses de recibirse.

Pertenece a la tribu Ink crew desde el 2004. Es conocido como “Il Steveo”. Es spraight: no fuma, no consume ni alcohol ni drogas y tampoco come carne. “Hay bastantes como yo, pero igual hay graffers que son todo lo contrario. La gente en general piensa que lo graffers somos drogadictos o estamos en esa movida”, afirma con un aura bastante sosegada este chico de barrio.                                                       Il steveo. Fuente: Il steveo

Su tez es bien pálida. Sus ojos, grises y detallistas, tienen una visión armoniosa y estética de la vida. Sus manos son desprolijas en contraposición de su arte. Hace graffitis desde hace más de cuatro años. Comenta que comenzó a los 14 años “cuando rayaba los márgenes de las hojas de la escuela”. Maneja con gran habilidad y soltura los aerosoles. Además, es fanático de “Racing Club”. No falta a ningun partido, es un hincha de la cancha. Practica skate “de vez en cuando” y asegura que esto lo “libera de energías”. Il Steveo ha dejado sus marcas en más de cinco paredes y asegura que va a “seguir con esto” hasta el día en que se muera.

 

 

4 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Aerosol para volar

Aerosol para volar

 

Los crew, una tribu urbana que se dedica a pintar graffitis como modo de expresión. Tienen entre 17 a 30 años. Viven en su mayoría en las zonas marginales. Se comunican a través de Internet, principalmente a través de los blogs, en donde comparten sus pinturas. Aseguran que lo que hacen es “verdadero arte”.

Son fanáticos del Hip-Hop y el Breackdance. Se manifiestan como anti-capitalistas y anti-imperialistas. Su ideología empapa todo un estilo de vida: visten ropas anchas y se apodan de modo especial. Mantienen rituales entre ellos las competencias callejeras para demostrarse y poder llegar a imponerse como líderes.

 

Se investigará acerca de sus estilos de vida, de sus rituales y de sus salidas. Los temas que tratan en sus pinturas. Cómo se relacionan y conviven con otras tribus urbanas. Su dialecto. Su forma de vestir. En qué creen. Sus formas de manifestación y sus competencias. Y por supuesto, su modo de expresión máximo a través del graffiti y la música breack.

 

Fuentes

  • Mariano Luque pintor de graffitis.
  • Il Steavo, un crew.
  • Mariana Baldani, profesora de Diseño Editorial de la Universidad Austral.
  • elplayeruno@gmail.com organizador de eventos del freestyle.
  • bottlepopping@hotmail.com , organizador de eventos del freestyle

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

El Gallo raro de la Bond Street

Un gallo raro en la Bond Street

Javier “El Tano” Diez es tatuador. Con seis años en el oficio, este punk de 32 años, se diferencia no sólo por su cresta.

En el país de las maravillas se escuchan los golpes de la batería. “I wanna be sedated (yo quiero estar sedado)” de Los Ramones transporta a algunos habitantes de la galería Bond Street al mundo punk. Javier Diez conocido como “El tano” parece estar sedado, quizás por sus ojos quizás porque sus palabras se deslizan de un modo inentendible. En el local “Los Compadres Tatoo” de la jungla subterránea, sus alucinaciones se transforman en arte, uno especial que queda indeleble en la piel de sus portadores.
<h1 class=”MsoNormal” style=”margin:0;”>

Video Clip de The Ramones “I wanna be sedated” (Warner Brothers) . Fuente: Nikoxx

Se despierta temprano. Toma un subte, un tren y un colectivo para viajar desde la localidad de José C. Paz hasta la capital porteña. Camina varias cuadras y finalmente llega a la fuente de las tribus urbanas, la galería en donde conviven emos, floggers, alternos, darkies y skaters. Los de su “especie” están en extinción. “Somos la resaca de los ochenta”, así define a los suyos: los punk.

“El Tano” es discípulo de “El Negro”: el dueño del local. Su carrera fue una escalera que empezó en el 2000. Siguió el camino de todo punk: al terminar el secundario comenzó a trabajar. Durante seis años estuvo a la deriva entre bandas suburbanas tocando la batería. A los 24 se inició con los tatuajes.  

Afiche de Sex Pistols. Fuente: Hanna                  The Ramones. Fuente: www.taringa.com

Escucha Sex Pistols, Los Ramones y algunas bandas nacionales como Los Violadores. No sale a bailar, solo apuesta a los recitales. Se siente invadido por las nuevas generaciones. Las nuevas olas contraculturales están invadiendo el submundo de la Bond. “Nosotros tenemos una ideología que es nuestra vida. En cambio estos pibitos (emos y floggers) solo se distinguen por el modo de vestir o de bailar, pero en el fondo no son más que un movimiento comercial”.

El punk llegó a la Argentina en 1980, una década después de su nacimiento en Estados Unidos e Inglaterra. Los tatuajes fueron su rasgo distintivo y representaban la rebeldía de una minoría que buscaba romper con los cánones estéticos y que contradecía los estilos de vida de la sociedad de consumo. Cada tatoo es personal y está dotado de una connotación particular que generalmente significa un momento especial en la vida de su portador. “Actualmente ya no necesitas ser de tal o cual movimiento. Hoy cualquiera se hace un tatuaje y si bien de esto vivo yo, me molesta que pase esto”, asegura “El tano”.

En su tono aparecen vetas de resentimiento. En cada declaración aparece una connotación negativa. Es conservador dentro de su casta. Libertino, ateo y anti todo: consumo, instituciones, moda y dogmas.  Reconoce que su movimiento también está sufriendo la hibridación de la posmodernidad. Agnósticos tatuados con el Sagrado Corazón, anarkistas, peronistas, fachistas y antifachistas son las características del cóctel punk.

Sus ideas marcaron la piel de más de dos mil personas. No tiene una carpeta en la que demuestre sus habilidades. Su carta de presentación esta en sus brazos y en sus piernas cubiertos por 17  tatuajes. Uno de ellos lleva el nombre de su esposa Claudia y sus dos hijas. “Cada trabajo que hago es original, intento no repetir y si lo intentara igualmente no lo podría hacer”.

Encerrado en su paraíso, un cuartito con vidriera tapizado en  dibujos triviales, dragones, letras chinas e imágenes religiosas, atiende a sus clientes como si fueran sus amigos. Tira un chiste de vez en cuando. Los hace recostarse en el sillón de “Frank”. Trabaja parado o arrodillado. A su lado “la mesa de Dios”, cubierta de un mantel blanco e inundada de utensilios que acaba de sacar del hornito esterilizador.

“El Tano” primero delinea la piel y después la colorea. Sus trabajos son piezas artísticas. Denuncia que “nadie valora los tatuajes”. El más chico, que es del tamaño de una letra china, cuesta alrededor de 80 pesos pero solo el 30% queda para él. Para quien se atrevería a objetar que es muy caro, él responde que “es para toda la vida”.

Tiene clientes fijos, amigos y desconocidos. El boca a boca es su forma de publicidad. Es un enamorado de lo que hace y mantiene el lema punk de “vivir el hoy”. Por ahora no piensa en el futuro dado que en su carrera la edad es una mala jugada. La pérdida de la vista y el pulso son los enemigos de su trabajo. Los 50 años parecen un buen aniversario para el retiro.

Lo que empezó en 1972 como respuesta al rock comercial, parece estar en declive. El punk hoy sobrevive entre otras formas de contracultura. Los tatuajes, símbolos de la rebeldía que implicaban un estilo de vida, se ven propagados por olas de moda. Desde Juanita Viale hasta Britney Spears, hoy los Tatoo se ven vacíos de ideología. Ya no representan a “los chicos malos” de antes. “El Tano” se queja y opina: “Son un accesorio más dentro de la locura del siglo XXI”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

138 años en una paleta de color

Pintores y escultores en el aniversario de La Boca

 138 años en una paleta de color

El Gobierno de la Ciudad y el Museo Quinquela Martín homenajearon  el sábado 23  al  barrio más colorido de la capital porteña, con una exposición artística.    

El sol, apenas caído. Los artistas habían olvidado el tiempo. El encuentro estaba programado para las cinco de la tarde, pero los invitados prefirieron seguir el dicho “lo bueno se hace esperar”. Poco más de media hora había pasado cuando de a poco fueron encontrando su lugar al lado del Riachuelo, sobre la avenida Don Pedro de Mendoza. Pintores, escultores y dibujantes desplegaron sus utensillos y empezaron el largo recorrido de la obra.

Hace 138 años, inmigrantes, en su mayoría italianos llegaron  las costas porteñas y, pintando de euforia las paredes de los conventillos, lograron la autonomía del barrio antes perteneciente a San Telmo. El sábado, al igual que en esos tiempos, el laberinto de las calles del Riachuelo se inundó nuevamente de extranjeros, pero esta vez no fueron latinos sino anglosajones.

A lo lejos, una murga despertaba en la memoria de los casi 20.000 visitantes el origen arrabalero de la ciudad costera. Una mole soberbia intentaba atraer a los turistas. Era el escenario que a pesar de ofrecer una amplia gama de espectáculos no logró competir con el encanto de las callecitas pintorescas.

Los escultores comenzaron a modelar los troncos de madera. Poco a poco los tallos toscos y rudimentarios se fueron convirtiendo en expresiones acabadas. Los alfareros movían cada dedo de sus manos con tanta precisión como un punteo sobre las cuerdas de una guitarra.

Artesanos en el Aniversario de La Boca. Fuente: Esperanza Ordoñez

Entre los pintores, Caminito, la tanguera calle de adoquines, fue la protagonista. Los pinceles acariciaban con velocidad acuarelas, oleos para descargarse con volumen y forma en los lienzos vírgenes. “Esta es una linda experiencia porque nos permite trabajar con una materia prima única que es el ambiente festivo popular”, afirma Florencia Ramondetta, una caricaturista joven que trabaja sentada en el piso con las piernas cruzadas, al igual que muchos de sus colegas.

Los espectadores contemplaban paso a paso cada avance en el proceso. Los resultados finales, por supuesto, estaban a la venta. Y, por cierto muy bien valuados, alguno que otro se animó a pedir 600 pesos por un lienzo de 40 centímetros por 50. Casi como en una ronda, en un clima amiguero en donde los mates pasaron de mano en mano, los artistas respondían a cada pregunta y comentario que surgía en medio del público.

Pinturas de Caminito. Fuente Esperanza OrdoñezCaminito

El público estaba desparramado en las calles Iberlucea, Caminito, Malvinas y Pedro de Mendoza. Las cantinas y los bares ofrecían algo más que algo para comer o tomar. El bandoneón fue un invitado especial; La voz áspera tanguera, un condimento autóctono. El folklore no estuvo ausente. Zambas y chacareras zapatearon también al compás de las guitarras criollas.

 Tango en La Boca. Fuente: Esperanza Ordoñez

Tango
 

Los espectáculos estaban abiertos para todos, los precios restringidos solo para los extranjeros. La viveza criolla estuvo atenta al cliente. “Los precios varían según quien compre. En algunos negocios si la persona es de acá se le cobra más barato, pero si es de afuera se le cobra en dólares”, aseguró sin pelos en la lengua Lidia Bitancort una vendedora ambulante de choripanes que trabaja en la Boca desde hace 20 años.

 

 

 

 

En un clima festivo, el público disfrutó de la música el baile y las artes plásticas. Los lugareños quisieron resaltar que su barrio es y será el mejor de todos. Cada tanto se escuchaba un eco de “viva la Boca”. Ese día hasta la Biblioteca Popular estuvo abierta. 

 “Cultura es identidad”, así estaban rotuladas las banderas que cercaban el Riachuelo y que acompañaban en la memoria las raíces argentinas. Y como dijo Antonio Oriana, mientras pintaba un cuadro con su mano derecha y acariciaba con sus dedos su extendida barba canosa, “fue una oportunidad única en donde el pueblo no se acercó al arte, a los museos, sino que fue el arte el que se acercó al pueblo y convivió con él”.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

TEGA

 

UBICACIÓN 

Estamos situados en el barrio de la Boca, Ciudad de Buenos Aires, a 2 km del centro económico y financiero y a 1 km del puerto y las principales autopistas. Nuestras plantas industriales ocupan una superficie de 5000 mts y más de la mitad de nuestro personal está formado por ingenieros y técnicos.

 


NUESTRA HISTORIA

Todo comenzó en octubre de 1947, cuando TEGA se dedicó a fabricar y reparar máquinas eléctricas, generadores, alternadores, dynamos etc. Por estos años fue la empresa que produó el primer aparejo eléctrico a cadena. Poco tiempo después, empezó a dedicarse exclusivamente al diseño y manufactura de equipos de elevación y llegó a ofrecer una completa gama de productos para la manutención industrial: aparejos eléctricos a cable, aparejos eléctricos y manuales a cadena, sistemas monorrieles y equipos especiales para el movimiento de materiales.

En los años 60, TEGA inció una etapa de expansión internacional gracias a la obtención de distintas licencias internacionales como la de Herbet Morris de Gran Bretaña y se convirtó en la primera empresa en productora de puentes gruas normalizados modulares. 

En la década de los ´70 se caracterizó por ser la primer coorporación que creó carros birrieles de 3 ruedas y, dentro de este rubro, se destacó por el desarrollo del doble sistema de frenos independiente (Weston – Tega).  Además, comenzó a ser proveedor exclusivo de la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Hacia los años ´90, la empresa fue pionera en la introducción del programa CAD para el diseño de sus productos y los procesos de mecanizado CNC. En 1998 se convirtió en la primer empresa en producir Apiladoras con Modulo de Traslación Modularen el mundo.
En el año 2000 comenzó a representar a la firma alemana Stahl y R&M de USA, en la Argentina. Por estos años, también se transformó en una empresa dedicada a la producción preocupada por la aprobación de diversas normas de control de calidad como ISO 9001, y las antiexplosivas como la IRAM. En el 2005, TEGA fue la primer empresa Argentina, en el rubro, en incorporar software de gestión integrada ERP.

 


TRAYECTORIA

Nuestro sólido avance tecnológico nos permite ser proveedores de diversas empresasas . Ofrecemos productos para distintas actividades como equipos para uso naval en buques y astilleros, aparejos eléctricos y puentes grúas a prueba de explosión aprobados por normas internacionales (U.L., U.L., V.D.E., IRAM.). Además, somos pioneros en el equipamiento para líneas de fábricas automotrices tanto en Argentina como en Brasil.
Todos nuestros equipos son proyectados, diseñados y fabricados con máquinas de control numérico y bajo las normas I.S.O. 9.000, que garantizan la máxima satisfacción y seguridad para el usuario. Los procesos de producción que utilizamos están aprobados por la Federación Europea de la Manutención (F.E.M), por la Crane Manufacturers Association of America (C.M.A.A.) y la. American Society of Mechanical Engeneers (A.S.M.E)
Somos miembros activos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina y de la Cámara de Fabricantes de Máquinas y Equipos para la Industria (C.A.F.M.E.I). Además, exportamos productos a distintos países del mundo y poseemos una red de servicio, representantes y agentes en toda Latinoamérica. El 85% de nuestros clientes pertenece a firmas líderes en su industria.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

El sobrepeso en la infancia: un factor que propicia problemas en la adultez

El sobrepeso en la infancia: un factor que propicia problemas en la adultez

Un último estudio realizado en Dinamarca confirmó la hipótesis de que el sobrepeso en niños incrementa la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares en la adultez. Esto es alarmante para Latinoamérica, en donde, este tipo de problemas significa la primer causa de muerte.

Estos estudios realizados en Copenhague demostraron que el sobrepeso en la infancia aumenta los riesgos de contraer infecciones cardíacas en la adultez. Si bien se confirmó que el peso al nacer no influye en esta asociación, se calculó que un niño de edad que pese 11,2% más que el promedio de niños de su edad, la probabilidad de sufrir cardiopatía coronaria antes de cumplir los 60 años es el 33% mayor, que la de sus coetaneos sin sobrepeso.

Las investigaciones dinamarquesas abarcaron:

·     280.678 personas nacidas en Dinamarca a partir de 1930

·     276.835 fueron los niños a los cuales se les tomaron los controles médicos obligatorios anuales

·     46 años de seguimiento: de 1930 a 1976

·     10.235 casos con cardiopatía coronaria en hombres

·     4.318 fueron las mujeres con cardiopatía

La médica clínica, Belén Astegiano aclara que el riesgo es mayor en los hombres. “Hay dos tipos de acumulación de grasas: la de las mujeres que es genicoide, es decir se ubica en las caderas, y la de los varones que es androide, es decir que y se ubica en el abdomen, que es la zona que aumenta el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares”.

Julio Luco, médico cardiólogo, explica que “La cardiopatía coronaria es el estrechamiento de las arterias (conductos encargados de oxigenar el organismo), que se encuentran en el corazón por depósitos de grasas en su pared interna. Por lo tanto esta disfuncionalidad en el órgano cardíaco puede ser mortal para la persona”.

Según la Revista Panamericana de Salud, la cardiopatía coronaria es la segunda causa de muerte después de tabaquismo en los países desarrollados mientras que, en Latinoamérica, los problemas cardíacos, principalmente el infarto, son el principal factor de mortandad.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestra su reocupación ya que, por primera vez en la historia, el  número de personas en el mundo con sobrepeso viene en asenso cada año y actualmente compite con los del número de personas mal nutridas. En Argentina, los últimos censos realizados por el Ministerio de Salud Publica demostraron que el 10.5% de niños entre los 6 y 10 años de edad son obesos.

La obesidad es una enfermedad, en la cual el organismo contiene demasiada grasa. El IMC es el índice de masa corporal, que se calcula dividiendo el total de peso con la altura de la persona. Cuando este índice es mayor a 30 entra en los márgenes de obesidad. Si supera los 40 es considerado obesidad mórbida.

La nutricionista Alejandra Arteaga explica que “la obesidad depende de diversos factores. Se puede dar por una predisposición genética, por factores socioculturales que influyen en las costumbres y hábitos alimenticios, por el estilo de vida  principalmente sedentario que se da en las grandes ciudades y fundamentalmente por la falta de actividad física”.

Como consecuencia de esta epidemia mundial, los expertos concuerdan en que este problema debe ser tratado mediante la prevención e información. La OMS ha advertido que la obesidad debe ser tratada urgentemente debido a las consecuencias que podría tener en las generaciones futuras.

 

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

“A puro tango”: entre el baile y la seducción

Palermo

“A puro tango”: entre el baile y la seducción

Todos los domingos a las 19 horas, el antiguo edificio griego llamado “el Parakultural” situado en Scalabrini Ortiz 1330 abre las puertas del salón caninning para dar espacio a algo más que el baile. 

Se puede llegar caminando, en colectivo o en auto para aquellos que viven en la capital porteña pero al llegar al edificio helénico y para poder ingresar al mundo milonguero, se debe pasar por un pasillo desvencijado en donde hay que pagar una entrada de $12. El salón alberga hasta 400 personas pero, normalmente, solo lo frecuentan sus fieles seguidores que no llegan a mas de 150 tangueros.

La pista de baile está enmarcada por cientos de sillas que se disponen en forma cuadrangular. El lugar comenzó a ocuparse alrededor de las siete y media de la tarde y, a medida que la gente iba llegando, se percibía la gran familiaridad que había entre los visitadores.  “Siempre viene la misma gente. Acá nos conocemos todos” confesó Noemí Albarado, la cajera de la entrada.

Los tangos empezaron a sonar y las luces empezaron a bajar de intensidad. Rapidamente la pista de baile se ocupó por las distintas parejas. Una peculiaridad es que estas no estaban establecidas, eran espontáneas. “En el tango no hay fidelidad de parejas. Hasta los matrimonios cuando entran cada uno se va por su lado” Dijo Jorge el milonguero, un hombre que rondeaba los cincuenta años y vestía muy elegantemente un traje, con camisa y zapatos negros.

La mayoría de los bailarines parecían dominar su arte y no todos eran porteños. A pesar de que Buenos Aires sea considerada la “capital del tango” muchos clientes eran extranjeros provenientes de Canadá, Estados Unidos y Colombia entre otros. Sin embargo, el tango argentino difiere mucho de lo que es el tango en los países nórdicos. “Allá solo podes bailar con tu novio” comentó Sarah de Miami. Además asegura que prefiere el tango argentino porque es más intenso y fuerte y requiere un mayor contacto físico con la pareja.

El promedio de edad que frecuenta el lugar es de 55a 65 años. El ambiente en general hacía recordar antiguas épocas. El olor intenso a perfume añejo de mujer se mezclaba con un leve aroma a cigarrillo. Sin bien está prohibido fumar adentro, se veía como gran parte de los bailarines salían y entraban constantemente para “charlar un rato y dar unas pitadas”.

“ A puro tango” no es un espacio fiel a su nombre. A las 8:30 de la noche, las milongas cesaron y se introdujo un jazz que funcionó como momento de descanso a los bailarines. Luego vino una cumbia colombiana y más tarde se pudo escuchar un rock clásico de los años ´50. Sin embargo este tipo de música solo tenía lugar, y con una mera función de pausa, cada una hora.

Los intercambios de parejas se hacían cada vez mas evidentes. Una mujer podía bailar con más de un hombre y viceversa. Además es casi obligatorio que exista este tipo de rotación, ya que como explica Jorge el milonguero “si te acostumbrás a tu pareja la técnica se va enviciando y, el día que tu compañero no esté, se te hace difícil enganchar el baile con otro”. 

Muchos aseguraban que el tango era “cuestión de seducción” y un momento propicio para conocer a alguien. A los bailarines se los veía con una gran cercanía física con respecto a su pareja. Esta puede ser una explicación al excesivo maquillaje en las mujeres y la gran coquetería en los varones.“En este lugar no faltan pleitos por temas amorosos” comenta Carlos Jofré, con cierto aire seductor.

Las mujeres entraban a bailar a medida que los varones se les acercaban y las invitaban a hacerlo. Al respecto, Carlos explicó que el tango tenía sus propios códigos.Claramente se veía como ellos se acercaban a su pretendida, hacían una leve inclinación del cuerpo y entre un juego de miradas, el hombre ofrecía y la mujer decidía si aceptaba o no la propuesta de baile.

Quizás por la temprana hora del inicio del ritual o por la avanzada   edad de sus participantes, las luces comenzaron a encenderse y la música a desaparecer. A la una y media de la mañana solo quedaban unos pocos. Al salir del salón, la avenida Scalabrini Ortiz cambia su cara comercial para transformarse en una calle  abandonada y  lúgubre de la alterada ciudad porteña. 

 

 

  

 

 

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized